ONG’s que tratan adicciones remarcan que la red de contención «no alcanza»

Flagelo. La ley de salud mental garantiza atención en los servicios sanitarios a personas con problemas con el consumo de drogas.

La ley de salud mental, sancionada hace dos años, ubica a las adicciones como una problemática de salud y garantiza a las personas con uso problemático de drogas, legales e ilegales, igualdad de atención en los servicios sanitarios. ¿Qué se hace desde los tres niveles del Estado, Nación, provincia y municipio, para garantizar este derecho? La respuesta de los integrantes de distintas ONG difiere, pero en general apuntan que si bien hay redes de trabajo, no alcanzan.

Para el presidente de la asociación civil Programa Andrés, Antonio Tesolini, la ley de salud mental inició un proceso de transformación positivo. «El sistema de salud está adecuando sus dispositivos de abordaje de estas problemáticas. Venimos de un modelo de la década del 90, en la cual el Estado redujo todas sus funciones, por lo cual surgieron organizaciones como las nuestras que, bien, más o menos, regular o mal, tomaron en sus manos los problemas sociales. En ese marco lo que se hizo fue, a través del Sedronar o la provincia, subsidiar con becas la internación de pacientes. Afortunadamente esas cosas están cambiando, el paradigma es abordar la problemática en el propio territorio, en el marco de la atención primaria de la salud, ya que se entiende el consumo como un emergente de dificultades de orden económico, social, cultural».

Ambulante

Actualmente, señala, la provincia está incorporando esta nueva modalidad de asistencia ambulatoria y la Municipalidad «también amplió sus perspectivas de abordaje de la problemática de adicciones. Para que exista una buena prestación de salud es necesario que el Estado adecue sus estrategias y las ONG podemos actuar articuladamente, con la experiencia y el recorrido que tenemos, para abordar las situaciones que al Estado lo exceden», propone.

 

Fuente: Diario La Capital